Relanzar tu web: redirecciones para no perder visitas
Cuando cambian las direcciones de tus páginas, los enlaces antiguos y los resultados de búsqueda no llevan a ninguna parte si no los rediriges. Esta guía explica cómo planificar las redirecciones de un relanzamiento y qué comprobar después.
Por qué un relanzamiento puede costar visitas
Un diseño nuevo suele traer direcciones nuevas: /about.html pasa a ser /about, una categoría cambia de nombre, el blog se muda a /news. Las direcciones antiguas no desaparecen. Están en los resultados de búsqueda, en los marcadores, en los boletines y en otros sitios web que enlazan contigo. Si una de esas direcciones muestra una página de error después del relanzamiento, el visitante se va, y los buscadores tienen que encontrar tus páginas nuevas por su cuenta.
Qué es un plan de redirecciones
Un plan de redirecciones es una tabla con dos columnas: a la izquierda, cada dirección antigua; a la derecha, la dirección nueva que la sustituye. Google lo llama asignar las URL antiguas a las nuevas y lo describe como un paso importante de un traslado de sitio. A partir del plan creas las reglas de redirección para tu servidor. Cuando un navegador o un rastreador pide una dirección antigua, el servidor responde con la nueva.
La 301 y las demás redirecciones
- La 301 y la 308 son redirecciones permanentes en el servidor. Google trata el destino como la dirección principal y lo muestra en los resultados de búsqueda. Para un relanzamiento, es el tipo adecuado.
- La 302, la 303 y la 307 son temporales. Google las sigue, pero sigue mostrando la dirección antigua. Úsalas solo cuando una página no esté disponible durante poco tiempo, por ejemplo por mantenimiento.
- Un meta refresh en la página es una opción cuando tu servidor no puede redirigir. Sin retardo, Google lo interpreta como permanente; con retardo, como temporal.
- Una redirección en JavaScript es el último recurso. Google solo la ve si la página se renderiza, y el renderizado puede fallar.
Cómo asignar las URL antiguas a las nuevas
- 1Reúne todas las direcciones antiguas: del sitemap, de los registros del servidor o de tu analítica y del informe de enlaces de Search Console. Son las fuentes que nombra Google.
- 2Incluye archivos, no solo páginas: imágenes, PDF y otras descargas que alojes. Pueden tener tráfico de búsqueda y enlaces propios.
- 3Asigna a cada dirección antigua la página nueva con el mismo contenido. Si varias páginas antiguas se convierten en una nueva, redirígelas todas a esa página.
- 4Marca las páginas que desaparecen para siempre y no tienen sustituta. Deben responder con 404 o 410, no con una redirección a otra página cualquiera.
- 5Lee el plan línea por línea, empezando por las páginas con más visitas o enlaces. Es un consejo nuestro, no una regla de Google: los errores ahí son los que más cuestan.
Errores habituales
- Cadenas: una dirección antigua lleva a otra dirección antigua y solo después a la página nueva. Googlebot sigue hasta 10 saltos, pero Google aconseja redirigir directamente a la dirección final. Cada salto adicional hace esperar a los visitantes.
- Todo a la página de inicio. Google advierte contra enviar muchas direcciones antiguas a una única página sin relación, como la nueva página de inicio. Los visitantes no encuentran lo que buscaban, y Google puede tratarlo como un soft 404.
- Imágenes y PDF olvidados. Si en el plan solo están las páginas, los enlaces a imágenes y las descargas se rompen.
- Redirecciones temporales para un traslado permanente. Una 302 le dice a Google que la dirección antigua va a volver.
- Enlaces internos que siguen apuntando a direcciones antiguas. Cada clic pasa entonces por una redirección. Google recomienda cambiar los enlaces internos a las direcciones nuevas.
Qué comprobar tras la puesta en marcha
- Prueba las redirecciones: direcciones sueltas con la herramienta de inspección de URLs de Search Console, muchas a la vez con un script o un rastreador. Cada dirección antigua debe llevar a la página nueva correcta en un solo paso, con 301 o 308.
- Comprueba las etiquetas canonical. Cada página nueva debe indicarse a sí misma como canónica, no una dirección antigua.
- Envía el nuevo sitemap en Search Console.
- Si te mudas a un dominio nuevo, usa la herramienta Cambio de dirección de Search Console. Está pensada para traslados a otro dominio o subdominio, no para rutas nuevas en el mismo dominio.
- Vigila Search Console y tu analítica durante unas semanas: las visitas a las direcciones antiguas deben bajar y las visitas a las nuevas, subir. Google escribe que las posiciones pueden fluctuar durante un tiempo en un traslado.
- Mantén las redirecciones el mayor tiempo posible; según Google, en general al menos un año.
Planifica las redirecciones con Do4U
La herramienta Plan de redireccionamiento empareja las direcciones de tu sitio web antiguo con las del nuevo. Pegas dos listas, una dirección por línea, y obtienes un plan: para cada página antigua, la página nueva, el motivo de la coincidencia y un grado de certeza. El código ignora diferencias como www, mayúsculas y minúsculas, extensiones de archivo y parámetros de seguimiento. Solo las páginas que siguen sin estar claras pasan a la IA, y esta solo puede elegir de tu lista de direcciones nuevas. El código busca cadenas y bucles. Exportas las reglas como .htaccess, nginx o CSV; las coincidencias dudosas quedan en el archivo como comentarios.
Do4U crea el borrador; tú compruebas y decides. Prueba las redirecciones en el sitio en vivo. Ningún plan puede prometer cómo posicionarán los buscadores tus páginas nuevas.
Fuentes
- Google Search Central: Cómo trasladar un sitio (página actualizada el 20 de agosto de 2026, en inglés) (developers.google.com)
- Google Search Central: Redirecciones y la Búsqueda de Google (página actualizada el 14 de abril de 2026, en inglés) (developers.google.com)
- Google Search Central: Cómo afectan los códigos de estado HTTP a los rastreadores de Google (página actualizada el 4 de febrero de 2026, en inglés) (developers.google.com)